Derecho de familia

Qué documentación preparar antes de un divorcio o separación

Antes de un divorcio o separación conviene reunir la documentación que permita comprender la situación de los hijos, la vivienda, los ingresos, los gastos, los bienes y las deudas. No todas las personas necesitan los mismos documentos ni es imprescindible tenerlo todo antes de solicitar asesoramiento: lo importante es ordenar lo disponible, detectar qué información falta y conservar únicamente aquello a lo que se tenga acceso legítimo.

Esta guía se refiere a la separación o el divorcio de personas casadas. Cuando la pareja no ha contraído matrimonio, parte de la documentación puede seguir siendo útil, especialmente si existen hijos, una vivienda o bienes comunes, pero el procedimiento y las medidas aplicables no son exactamente los mismos.

Contenido revisado por M.ª Amparo Talavera

Revisión jurídica: septiembre de 2026

Respuesta rápida

Qué conviene preparar antes de empezar

Empieza por lo básico

Localiza la certificación de matrimonio, las certificaciones de nacimiento de los hijos cuando existan y cualquier convenio, resolución o acuerdo anterior.

Ordena la situación de los hijos

Prepara un resumen de sus rutinas, cuidados, horarios, necesidades y gastos habituales, sin recopilar indiscriminadamente toda su información personal.

Revisa vivienda y economía

Reúne lo que tengas sobre la propiedad o el alquiler, la hipoteca, los ingresos, los gastos, las cuentas compartidas y los préstamos.

Identifica bienes, deudas y acuerdos

Prepara un inventario inicial y localiza capitulaciones matrimoniales, escrituras, contratos, financiación y pactos relevantes.

Anota la información que falta

No necesitas tenerlo todo para pedir orientación. Haz una lista de los documentos pendientes y evita acceder a información privada sin autorización.

La seguridad personal y las necesidades urgentes de los hijos tienen prioridad sobre completar esta documentación.

Índice de la guía
  1. ¿Necesito reunir todos los documentos?
  2. Documentación básica
  3. Documentación cuando hay hijos
  4. Vivienda familiar
  5. Información económica
  6. Bienes y deudas
  7. Acuerdos y negociaciones
  8. Documentación que falta
  9. Checklist para la consulta
  10. Errores que conviene evitar
  11. Preguntas frecuentes

¿Necesito reunir todos los documentos antes de pedir asesoramiento?

No. Puedes solicitar orientación con la información de la que ya dispongas y explicar qué documentos faltan. No conviene aplazar una consulta necesaria solo porque la carpeta todavía no esté completa.

Una primera consulta también sirve para seleccionar qué documentación es verdaderamente relevante y evitar que dediques tiempo a conseguir documentos que quizá no sean necesarios.

No existe una lista idéntica para todos los divorcios. La documentación dependerá, entre otras cuestiones, de:

  • si existen hijos;
  • si hay acuerdo entre los cónyuges;
  • qué medidas deben adoptarse;
  • si existe una vivienda familiar;
  • cuál es el régimen económico matrimonial;
  • si se discuten ingresos, gastos, bienes o deudas;
  • si existen acuerdos o resoluciones anteriores;
  • si hay alguna situación urgente.

Documentación que suele exigirse

En los procedimientos matrimoniales se aportan la certificación del matrimonio y, cuando corresponda, las certificaciones de nacimiento de los hijos.

En un procedimiento sin acuerdo también se presentan los documentos en los que se fundamenten las peticiones. En el mutuo acuerdo se acompaña una propuesta de convenio regulador y la documentación que respalde lo solicitado.

Documentación útil según el caso

Puede ser necesario revisar nóminas, declaraciones tributarias, información bancaria, títulos de propiedad, alquileres, préstamos, gastos de los hijos, capitulaciones o resoluciones anteriores.

Información que puedes preparar

Aunque no exista un documento formal, puedes elaborar horarios de los hijos, una relación de gastos, un inventario inicial, un resumen de acuerdos y una lista de la información que falta.

¿Qué documentación básica conviene localizar?

Conviene empezar por los documentos que acreditan el matrimonio, la existencia de hijos y cualquier acuerdo o resolución que pueda afectar a la situación actual.

La carpeta inicial puede incluir:

  • documento de identidad;
  • certificación de matrimonio;
  • certificaciones de nacimiento de los hijos;
  • Libro de Familia antiguo, si se dispone de él;
  • certificado de empadronamiento, cuando pueda ser necesario para acreditar el domicilio;
  • capitulaciones matrimoniales;
  • sentencias o autos anteriores;
  • convenios reguladores;
  • acuerdos de mediación;
  • documentos notariales relacionados con el matrimonio o su régimen económico.

Certificación de matrimonio y nacimiento de los hijos

La certificación de matrimonio permite acreditar los datos inscritos sobre el enlace. Las certificaciones de nacimiento acreditan los datos registrales de los hijos y, cuando corresponda, su filiación.

Ambas pueden solicitarse a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Justicia. La posibilidad de obtenerlas inmediatamente depende de que la inscripción esté disponible electrónicamente y del sistema de identificación utilizado.

No es necesario tenerlas antes de la primera consulta. Si todavía no dispones de ellas, puedes incluirlas en la lista de documentación pendiente.

¿Es obligatorio el certificado de empadronamiento?

No en todos los casos. Puede resultar útil para acreditar el domicilio actual o anterior y para justificar la competencia territorial del órgano que deba conocer del procedimiento.

Su necesidad concreta dependerá de la vía utilizada, de los domicilios de los cónyuges y de la documentación disponible. Conviene localizarlo o comprobar cómo obtenerlo, pero no debe considerarse obligatorio en todo divorcio.

¿Sigue siendo útil el Libro de Familia?

Si ya dispones de un Libro de Familia, conviene conservarlo. Desde el 30 de abril de 2021 no se expiden nuevos Libros de Familia, aunque los anteriores mantienen sus efectos.

Disponer del libro antiguo no evita necesariamente que deban aportarse certificaciones actualizadas del Registro Civil.

Acuerdos y procedimientos anteriores

Localiza cualquier sentencia de separación, convenio regulador, auto de medidas provisionales, resolución relativa a los hijos, acuerdo sobre el uso de la vivienda, pacto económico, documento de mediación o escritura pública relacionada con el matrimonio.

¿Qué preparar cuando hay hijos?

Cuando existen hijos, además de las certificaciones registrales, conviene ordenar información sobre sus rutinas, cuidados, necesidades y gastos. El objetivo es comprender su realidad y preparar una organización viable, no reunir pruebas contra el otro progenitor.

Rutinas, horarios y cuidados habituales

Prepara un resumen sencillo de:

  • centro educativo y horarios;
  • comedor, transporte y actividades;
  • horarios laborales de los progenitores;
  • quién se ocupa habitualmente de las entradas y salidas;
  • desplazamientos entre domicilios, colegio y trabajo;
  • apoyos familiares habituales;
  • organización de fines de semana y vacaciones;
  • necesidades especiales de cuidado.

Una tabla semanal suele resultar más útil que una narración extensa.

Necesidades y gastos de los hijos

Puede ser útil reunir una muestra representativa de:

  • gastos escolares;
  • comedor y transporte;
  • actividades y material;
  • ropa y calzado;
  • salud, tratamientos o terapias;
  • seguros;
  • otros gastos periódicos relevantes.

No es necesario conservar cada pequeño ticket. Lo importante es identificar qué gastos son habituales, cuál es su periodicidad y cómo se han venido atendiendo.

Documentación educativa o sanitaria

Los informes escolares, médicos o terapéuticos pueden ser relevantes cuando exista una necesidad concreta que deba tenerse en cuenta.

Antes de incorporarlos, conviene preguntarse:

  • qué cuestión ayudan a comprender;
  • si son realmente necesarios;
  • si existe una alternativa menos invasiva;
  • quién puede acceder legítimamente a ellos.
Carpetas y documentos organizados sobre una mesa junto a un calendario y una mochila infantil al fondo.
Ordenar la documentación por hijos, vivienda, economía y acuerdos ayuda a detectar qué información está disponible y cuál falta.

¿Qué documentos revisar sobre la vivienda familiar?

Hay que distinguir la titularidad de la vivienda, su financiación y su uso familiar. La escritura, el contrato de alquiler y el préstamo hipotecario responden a cuestiones diferentes.

Que una vivienda pertenezca a uno o a ambos cónyuges no resuelve por sí solo quién podrá utilizarla después de la ruptura. Del mismo modo, el pago de la hipoteca no determina automáticamente todas las consecuencias sobre la propiedad o el uso.

Si la vivienda es en propiedad

Conviene localizar:

  • escritura o título de adquisición;
  • nota simple o certificación registral, si ya se dispone de ella;
  • fecha y forma de adquisición;
  • documentación de las aportaciones iniciales;
  • justificantes relevantes sobre la procedencia del dinero;
  • recibos de comunidad;
  • impuesto sobre bienes inmuebles;
  • seguro de hogar.

La escritura permite conocer la titularidad formal y las circunstancias de la adquisición. Para valorar la situación completa también puede ser necesario revisar el régimen económico matrimonial y el origen de los fondos empleados.

Si la vivienda es de alquiler

Prepara:

  • contrato de arrendamiento;
  • anexos y prórrogas;
  • identidad de quienes figuran como arrendatarios;
  • importe de la renta;
  • justificante de la fianza;
  • últimos recibos;
  • comunicaciones relevantes con la propiedad;
  • fecha prevista de finalización.

Si solo uno de los cónyuges figura en el contrato, no conviene adoptar decisiones precipitadas sobre la vivienda sin revisar antes la situación familiar y contractual.

Hipoteca y gastos

Localiza:

  • escritura o contrato del préstamo;
  • último recibo;
  • capital pendiente;
  • cuota mensual;
  • personas titulares del préstamo;
  • posibles avalistas;
  • seguros vinculados;
  • otros préstamos relacionados con la vivienda.

Prepara también una relación aproximada de la hipoteca o alquiler, comunidad, suministros, impuestos, seguros y mantenimiento.

Un acuerdo sobre el uso de la vivienda no modifica por sí solo las obligaciones asumidas frente a la entidad financiera.

¿Qué información económica conviene ordenar?

Lo útil es preparar una visión comprensible de los ingresos, gastos y compromisos económicos de la familia. Una acumulación indiscriminada de extractos y recibos puede dificultar, en lugar de facilitar, la revisión.

Ingresos

Según el caso, pueden resultar relevantes:

  • nóminas;
  • contratos de trabajo;
  • pensiones y prestaciones;
  • ingresos profesionales;
  • facturación;
  • rendimientos de alquileres;
  • ingresos variables;
  • declaraciones tributarias.

No siempre será necesario aportar todos estos documentos desde el principio. Lo primero es identificar las fuentes de ingresos, su regularidad y si han cambiado recientemente.

Gastos habituales

Ordena los principales gastos de vivienda, hijos, alimentación, transporte, seguros, salud, préstamos, suministros y otros compromisos periódicos.

Conviene distinguir entre:

  • gastos mensuales;
  • gastos anuales;
  • gastos extraordinarios;
  • desembolsos puntuales;
  • gastos que ya no existen.

Cuentas, tarjetas y financiación

Puede ser útil localizar información sobre cuentas comunes, cuentas utilizadas para los gastos familiares, tarjetas vinculadas, depósitos, ahorro, financiación y saldos pendientes de préstamos.

No es necesario imprimir todos los movimientos bancarios sin un criterio previo. Cuando exista una operación concreta que necesite explicación, conserva el documento completo y anota por qué puede ser relevante.

¿De cuánto tiempo deben ser los documentos?

No existe un periodo único aplicable a todos los casos. El intervalo debe permitir comprender la economía habitual y los cambios recientes.

Puede ser necesario revisar un periodo mayor cuando los ingresos son variables, existe una actividad profesional, se ha producido una reducción reciente de ingresos o hay un movimiento patrimonial que debe aclararse.

¿Cómo preparar la relación de bienes y deudas?

Conviene crear un inventario inicial, pero sin decidir por cuenta propia qué bienes son comunes o privativos ni quién debe asumir cada deuda. Esa valoración exige conocer el régimen económico, las fechas y la forma de adquisición.

Localiza las capitulaciones matrimoniales

Cuando existan, reúne:

  • escritura de capitulaciones;
  • modificaciones posteriores;
  • datos de su otorgamiento;
  • documentación relacionada con el régimen económico aplicable.

No debe presuponerse que todos los matrimonios están sujetos al mismo régimen económico.

Prepara un inventario sencillo

Incluye, cuando existan:

  • vivienda familiar y otros inmuebles;
  • locales, terrenos y garajes;
  • cuentas, depósitos e inversiones;
  • planes de pensiones y participaciones empresariales;
  • vehículos;
  • maquinaria, mobiliario u objetos de especial valor;
  • bienes adquiridos mediante financiación.

Si existen animales de compañía y será necesario acordar su cuidado, localiza también su identificación, gastos y organización habitual.

Relación de deudas

Incluye:

  • hipotecas;
  • préstamos personales;
  • tarjetas;
  • financiación de vehículos;
  • deudas tributarias;
  • avales;
  • préstamos familiares;
  • deudas vinculadas a una actividad profesional.

Para cada deuda, anota:

  • quién figura como titular;
  • para qué se contrató;
  • capital pendiente;
  • cuota;
  • fecha;
  • garantías;
  • cuenta desde la que se paga.
Dos personas revisan documentos económicos, una llave y el plano de una vivienda sobre una mesa.
La vivienda, los bienes y las deudas deben revisarse atendiendo a su titularidad, financiación, fecha y forma de adquisición.

¿Qué acuerdos, comunicaciones y negociaciones conviene conservar?

Conserva los acuerdos, resoluciones y comunicaciones que tengan una relación real con los hijos, la vivienda, la economía o las propuestas de separación. No es necesario archivar cada conversación mantenida durante la ruptura.

Acuerdos y resoluciones relevantes

Pueden ser importantes:

  • capitulaciones matrimoniales;
  • convenios anteriores;
  • sentencias y autos;
  • acuerdos de mediación;
  • borradores de convenio;
  • pactos económicos;
  • documentos sobre el uso de la vivienda;
  • reconocimientos de deuda;
  • acuerdos sobre gastos de los hijos.

Mensajes y correos

Conserva únicamente aquellos que puedan ser relevantes para acreditar una propuesta concreta, un acuerdo, un pago, una decisión relacionada con los hijos, una comunicación sobre la vivienda, una información económica o un hecho específico que deba estudiarse.

Guarda el contexto suficiente y evita editar o recortar el contenido de forma que pueda alterar su significado.

Negociación previa y MASC

Desde el 3 de abril de 2025, una actividad negociadora previa puede ser exigible antes de determinados procesos civiles, incluidos algunos conflictos familiares. Existen, sin embargo, excepciones y materias sobre las que las partes no pueden disponer libremente.

Su aplicación concreta dependerá de la pretensión que vaya a plantearse y de las circunstancias del procedimiento.

Si se ha intentado una negociación, conviene conservar el documento que permita acreditar:

  • que la negociación se propuso o se celebró;
  • quiénes intervinieron;
  • cuál era el objeto de la controversia;
  • cuándo comenzó y terminó;
  • si concluyó con o sin acuerdo.

¿Qué hacer si falta documentación o no tienes acceso a ella?

No disponer de todos los documentos no impide pedir asesoramiento. Identifica qué información falta, explica por qué no la tienes y valora cómo puede obtenerse legítimamente.

Crea una lista de pendientes

Para cada documento, anota:

  • qué información podría aportar;
  • quién puede emitirlo;
  • si dispones de alguna copia;
  • si puede solicitarse a un organismo o entidad;
  • por qué no tienes acceso;
  • si su obtención es urgente.

Esta lista ayuda a distinguir entre:

  • documentos fáciles de conseguir;
  • información que requiere autorización;
  • datos que quizá puedan solicitarse dentro del procedimiento;
  • documentos que finalmente no serán necesarios.

Obtén únicamente documentación accesible legítimamente

No intentes conseguir información entrando en cuentas bancarias individuales, correos, dispositivos, almacenamiento en la nube, perfiles privados o documentación empresarial ajena.

Conocer una contraseña o haber tenido acceso anteriormente no significa necesariamente que exista autorización para utilizarla.

Separa los hechos de las estimaciones

Distingue entre:

  • datos comprobados;
  • cifras aproximadas;
  • información que te han comunicado;
  • documentos que no has visto;
  • sospechas que todavía no pueden verificarse.

Decir que un dato se desconoce es preferible a presentarlo como cierto sin poder comprobarlo.

Checklist: cómo preparar la documentación para la primera consulta

Lo más práctico es separar la información por materias y acompañarla de un resumen breve. No es necesario imprimirlo todo ni crear un expediente perfecto.

Crea seis carpetas

Divide la documentación en: familia, hijos, vivienda, economía, bienes y deudas, y acuerdos o comunicaciones.

En la carpeta de familia puedes incluir identificación, matrimonio, nacimiento de los hijos, capitulaciones y resoluciones anteriores.

Ordena los archivos

Utiliza nombres comprensibles, como 2026-08-nomina, contrato-alquiler, prestamo-vehiculo o capitulaciones-matrimoniales.

No modifiques su contenido. Limítate a clasificarlos.

Prepara un resumen de una página

Incluye la fecha del matrimonio, hijos y edades, domicilios actuales, vivienda familiar, régimen económico conocido, ingresos aproximados, principales gastos, bienes, deudas, acuerdos y cuestiones urgentes.

Señala qué información falta

Añade una lista titulada “Documentación pendiente” y evita mezclar datos confirmados con estimaciones o sospechas.

Anota las decisiones que necesitas tomar

Por ejemplo: cómo organizar el cuidado de los hijos, qué ocurrirá con la vivienda, cómo atender los gastos, si existe margen para un acuerdo, qué información económica debe aclararse o si es necesaria alguna medida inmediata.

¿Qué errores conviene evitar al reunir la documentación?

Los errores más habituales son pensar que todos los documentos son obligatorios, retrasar una consulta necesaria y recopilar información sin orden o de forma indebida.

1. Pensar que toda lista es obligatoria

Cada familia necesita una selección distinta de documentos. La guía sirve para orientarte, no para imponer una carpeta idéntica en todos los casos.

2. Retrasar una consulta porque falta documentación

La consulta también sirve para identificar qué documentos necesitas y cómo pueden obtenerse.

3. Entregar archivos sin orden ni explicación

Una carpeta con cientos de páginas no siempre aporta claridad. Señala qué documentos consideras importantes y por qué.

4. Ocultar información relevante

Los ingresos, bienes, deudas o acuerdos que parezcan desfavorables también deben explicarse. Una valoración útil necesita partir de una visión completa.

5. Acceder indebidamente a cuentas o dispositivos

No entres en cuentas, correos, teléfonos, ordenadores o archivos privados del otro cónyuge sin autorización.

6. Recopilar información innecesaria de los hijos

Protege su intimidad y limita la documentación escolar, médica o personal a aquello que sea realmente relevante.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que llevar todos los documentos a la primera consulta?

No. Lleva lo que tengas y prepara una lista de lo que falta. La primera consulta también sirve para seleccionar qué documentación es verdaderamente necesaria y evitar gestiones inútiles.

¿Necesito el Libro de Familia?

Si dispones de uno antiguo, conviene conservarlo. Desde el 30 de abril de 2021 no se expiden nuevos Libros de Familia, aunque los anteriores mantienen sus efectos. Para el procedimiento pueden necesitarse certificaciones concretas de matrimonio y nacimiento.

¿Qué cambia si el divorcio es de mutuo acuerdo?

En el mutuo acuerdo debe prepararse una propuesta de convenio regulador y la documentación que respalde los acuerdos alcanzados. Cuando no hay acuerdo, resultan especialmente importantes los documentos en los que se basan las peticiones y, si existen medidas económicas, aquellos que permitan valorar la situación patrimonial y los ingresos.

¿Qué ocurre si mi cónyuge tiene la documentación económica?

Haz una lista concreta de la información que desconoces y explica por qué puede ser relevante. No accedas a cuentas o archivos privados sin autorización. La forma adecuada de solicitar esa documentación dependerá del procedimiento y del caso.

¿Necesito un certificado de empadronamiento?

No siempre. Puede resultar útil para acreditar el domicilio o justificar la competencia territorial, pero su necesidad dependerá de las circunstancias y de la vía utilizada.

¿Tengo que guardar todos los mensajes y extractos bancarios?

No. Conserva las comunicaciones relacionadas con acuerdos, pagos, hijos, vivienda o economía, y los extractos que permitan comprender ingresos, gastos, saldos o movimientos relevantes. Evita acumular documentación sin un criterio claro.

Qué puede revisarse en una consulta de familia

Una primera consulta no consiste únicamente en comprobar si tienes todos los documentos. También permite ordenar la situación y decidir cuáles son los siguientes pasos adecuados.

Puede revisarse:

  • la situación actual de los hijos;
  • sus necesidades de cuidado y organización;
  • la vivienda familiar;
  • los ingresos y gastos;
  • el régimen económico matrimonial;
  • los bienes y las deudas;
  • los acuerdos que ya existen;
  • la información que falta;
  • la posibilidad de negociar;
  • la existencia de decisiones urgentes;
  • la documentación que realmente será necesaria.

No necesitas presentar una carpeta perfecta. Es suficiente con aportar una explicación honesta y ordenada, acompañada de los principales documentos disponibles.

¿Quieres saber qué documentación necesitas realmente en tu caso?

En una consulta podemos revisar la situación de los hijos, la vivienda, los ingresos, los bienes, las deudas y los acuerdos previos, identificar qué información falta y ordenar los próximos pasos.

Atención presencial en Algemesí, Valencia, y consulta online para toda España.

Recomendación final

Empieza por preparar una visión clara de tu situación, no por recopilar todos los documentos que encuentres.

La carpeta debería ayudar a responder cinco preguntas:

  1. ¿Cómo está organizada actualmente la familia?
  2. ¿Qué necesitan los hijos?
  3. ¿Qué ocurre con la vivienda?
  4. ¿Cuáles son los ingresos, gastos, bienes y deudas?
  5. ¿Qué información o decisiones siguen pendientes?

Si todavía no puedes responder alguna, anótalo. Detectar lo que falta también forma parte de una buena preparación.